SANTO DOMINGO, RD.– La República Dominicana enfrenta una creciente crisis de seguridad marcada por la violencia protagonizada por motoristas y motoconchos. Lo que antes era visto como un medio de transporte popular y económico, hoy se ha convertido en un desafío para las autoridades y en una fuente de temor para la ciudadanía.
Escalada de violencia reciente
En las últimas 24 horas se han registrado al menos tres hechos violentos vinculados a motoristas:En Santo Domingo Oeste, un chofer del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE) resultó gravemente herido tras ser atacado por una turba de motoristas luego de una colisión.
En Sabana Perdida, Santo Domingo Norte, un motorista ultimó a su compañero de parada de varios disparos durante una discusión supuestamente por un pasajero, hecho captado por cámaras de seguridad.
En Santiago, un conductor de la plataforma DiDi apuñaló mortalmente a un repartidor de PedidosYa, sumándose a otro caso ocurrido semanas atrás donde un recolector de residuos fue asesinado por una turba de motoristas.
Autoridad en tela de juicio
Estos sucesos reflejan una escalada de violencia vial que pone en entredicho la capacidad de los organismos del Estado para garantizar el orden y la seguridad en las calles. La cultura de la “turba” y la impunidad parecen imponerse sobre el principio de autoridad, dejando a los ciudadanos expuestos a una violencia que se ha normalizado en las calles.
Llamado a la acción
La seguridad ciudadana no puede depender de la suerte ni de la prudencia individual. Se requiere una intervención urgente y coordinada que regule el tránsito de motocicletas, desmantele las prácticas violentas y restablezca la confianza en la gestión vial. De lo contrario, cada trayecto cotidiano seguirá siendo una ruleta rusa para los dominicanos.
Por Genofóntes Urbáez – Minuto Cero RD







