SANTO DOMINGO, RD.- En la década de los 70, la juventud de Vicente Noble encontró un espacio de expresión y organización en la Sociedad Artística Vicentenoblense (SAVIN), fundada por Domingo de los Santos “Savín”, quien años más tarde sería alcalde del municipio.

El nombre SAVIN proviene del apodo con el que era conocido Domingo de los Santos en la comunidad. Sus compañeros y amigos lo llamaban “Savín” desde joven, y al crear la sociedad cultural, el grupo adoptó ese nombre como símbolo de liderazgo, cercanía y pertenencia. Así, la organización quedó marcada por la identidad de su fundador y se convirtió en referencia de la vida cultural del municipio.
SAVIN organizaba veladas artísticas, festivales de voz, reinados de belleza, bailes y encuentros deportivos. Estos eventos no solo animaban la vida comunitaria, sino que también abrían puertas a talentos emergentes que buscaban un escenario para darse a conocer.
De sus tarimas y agrupaciones, especialmente del Combo Los X-1 del Sabor, se proyectaron figuras que más tarde alcanzarían notoriedad regional y nacional:
Benny Sadel, quien se convirtió en uno de los cantantes de merengue más reconocidos del país.
Enríquez Feliz, voz representativa de la música popular sureña.
Los Mellos de Bobo, Tinton y Tonín Sánchez, dúo que aportó frescura y estilo propio. Ambos están radicados en los EE.UU. en la actualidad, representando con orgullo sus talentos y su vocación artística.
Ernesto Pineda Calderón, músico con trayectoria en agrupaciones locales. En la actualidad reside en EE.UU. representando con orgullo su talento y su voz en escenarios internacionales.
Adolfo Jiménez (f), intérprete que contribuyó al desarrollo musical del municipio. En los últimos años formó parte del Coro Nacional de la Republica Dominicana.
Destacar que: Enríquez Feliz y Benny Sadel (f), eran oriundo del municipio vecino, Tamayo.
Asimismo, Vicente Noble fue cuna de la agrupación Los X‑1 del Sabor, dirigida por el destacado trompetista Benigno Jiménez “Tarzán”, quien reunió a una pléyade de excelentes músicos y artistas. Esta orquesta se convirtió en referente de calidad y proyección, consolidando aún más la imagen del municipio como semillero artístico del sur dominicano.
La influencia de SAVIN trascendió sus propios límites, inspirando la creación de otros grupos como el Acción Católica Juvenil (Acaju) y el Club Cultural 24 de Junio. Más que un club, SAVIN fue símbolo de organización juvenil y cultural, dejando una huella profunda en la memoria colectiva.
Recordar a SAVIN y a las agrupaciones que florecieron bajo su impulso en esos años dorados del pueblo Vicentino es reconocer que la cultura y la música fueron pilares del desarrollo comunitario de Vicente Noble. Su historia demuestra cómo la juventud organizada puede transformar la vida cultural de un pueblo y proyectar talentos que trascienden generaciones.
Por Genofóntes Urbáez – Minuto Cero RD







