BRUSELAS.- La OMS salió a defender el respaldo científico de los calendarios de vacunación infantil este martes, horas después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva que reduce de 18 a 11 las inmunizaciones recomendadas para todos los niños en Estados Unidos.
La medida, firmada el 10 de agosto de 2026 en la Casa Blanca, es la más directa hasta ahora en el esfuerzo de la administración Trump por reformar las políticas de vacunación del país. La orden no prohíbe ninguna vacuna, pero reclasifica varias de ellas —entre ellas las de hepatitis A y B, rotavirus, influenza y COVID-19— como decisiones de “elección clínica compartida” entre padres y médicos, en lugar de recomendaciones universales.
En la práctica, eso significa que el gobierno federal deja de recomendar esas vacunas para todos los niños. Cada familia deberá decidir, junto a su médico, si sus hijos las reciben o no.
SOBRE CALENDARIOS DE VACUNACION
El portavoz Tarik Jašarević explicó en rueda de prensa en Ginebra que las pautas de inmunización infantil se apoyan en “más de 60 años de investigaciones” de la OMS, autoridades nacionales y grupos independientes de expertos. “Los tiempos de cada vacunas responden a años de investigación sobre cómo madura el sistema inmunológico y en qué etapa de la infancia el riesgo de contagio es mayor”, subrayó.
Bebés menores de seis meses quedan vulnerables al sarampión por no estar dentro del calendario de vacunación recomendado en Estados Unidos.
Los calendarios nacionales los fijan comités técnicos de expertos multidisciplinarios con la guía del Grupo Estratégico de Asesoramiento de Expertos en Inmunización (SAGE). Esos comités, precisó Jašarević, “operan con independencia de los gobiernos y basan sus decisiones en la evidencia más reciente”.
“Lo que sale de la OMS está basado en la ciencia”, afirmó el portavoz. “Esperamos que todos los países utilicen la mejor evidencia científica disponible”.
LO QUE ORDENO TRUMP
La orden ejecutiva firmada el lunes establece que el gobierno de Estados Unidos reconoce como “estándar de oro” un calendario de 11 vacunas obligatorias para todos los niños. Trump argumentó que el cambio acerca al país a las prácticas de otras naciones desarrolladas que recomiendan menos dosis, y que garantiza a los padres más información y opciones.
Los expertos en vacunas rebaten esa comparación. Los países que recomiendan menos dosis enfrentan riesgos epidemiológicos distintos y operan con sistemas de salud diferentes al estadounidense. El calendario vigente hasta ahora fue diseñado para responder a la situación específica de salud pública en Estados Unidos, no a la de otras naciones.
Las asociaciones médicas, los expertos en salud pública y los fabricantes de vacunas rechazaron la medida. Su argumento es que no existe nueva evidencia científica que justifique los cambios y que el calendario anterior refleja décadas de investigación orientada a las necesidades concretas de la población infantil del país.







