SANTO DOMINGO, RD.- Con colegas periodistas y escritores nacidos en Pedernales, siempre comento la timidez que afecta a quienes se dedican a la escritura en esa provincia para publicar sus obras, cuando se les compara con sus homólogos de las otras comarcas fronterizas. Esa apreciación se robustece con la lectura de la Antología Literaria Contemporánea de la Frontera, con autores de Montecristi, Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
De Montecristi, el lector disfruta textos de Olga Lobetty Gómez de Morel, Cornelio S. Morel Cabrera y Ramón Emilio Helena Campos; de Dajabón, Rubén Darío Villalona, Guarionex Erasmo Ponserrate, Aristóteles B. Ponserrate Domínguez, Sergio Reyes, Norma Holguín-Beras y Domingo Contreras; de Elías Piña, Rafael Egmidio Caamaño Castillo, Paulino Lorenzo y Lorenzo (Mimí) y Antonio Acevedo; Independencia está representada por los escritores Rafael Leónidas Pérez y Pérez, junto a Julio César Dotel Pérez, mientras Pedernales aporta los poemas de su único autor en la Antología, Confesor Rosario Gil, con la Breve Reseña Histórica del conocido periodista pedernalense Carlos Julio Féliz.
Rosario Gil, de acuerdo con los datos biográficos de la presentación, nació en la sección de Mencía, Pedernales, en 1958. Se trasladó a la Capital donde se recibe de bachiller en 1977, en Liceo Ramón Emilio Jiménez, de Los Mina. Ingresa a la UASD en 1979.
Con introducción de Campos S. De Moya, entonces Embajador, presidente del Consejo Nacional de Fronteras, y presentación del periodista Francisco Paulino Adames, los antologistas destacan que Rosario Gil ha brillado como un laureado compositor de merengue. En su poema A Pedernales, canta: “Piedra infernal es tu nombre de origen/ Eres tú pueblo mío, quien me viste nacer./ Desde que me marché de tus tres callejuelas/ Es mi ilusión más noble, mirarte florecer./ Rezo, cual hijo lejano a su padre olvidado./ No tengo más que darte que mi fiel esperanza,/ Al ver tantos talentos que se pierden contigo./ Le pido a Dios no verte morir en lontananza./ Espero que mi ruego lo escuchen Dios y hombres/ Sintiendo que estoy lejos sin poder hacer nada”.







