PUERTO PRÍNCIPE.- Los cuatro soldados salvadoreños integrantes de la Fuerza de Represión contra Pandillas (FRG) capturados el domingo en Haití permanecen desaparecidos, según informó este martes el diario Le Nouvelliste. Las autoridades no tienen información sobre su paradero, aunque fue hallado calcinado el vehículo en el que viajaban cuando fueron atacados por la pandilla armada «Chen Mechan» en la sureña Llanura de Cul-de-Sac, zona fronteriza con República Dominicana.
Numerosos operativos terrestres y aéreos con helicópteros y drones, desplegados sin interrupción desde la tarde del domingo, han resultado infructuosos hasta ahora para localizarlos, de acuerdo con el Gobierno haitiano. La última vez que fueron vistos fue el domingo en una tienda de la zona. Desde entonces se desconoce su paradero, precisaron fuentes oficiales citadas por Le Nouvelliste.
Una misión sin autorización
Según el comunicado oficial, los efectivos salvadoreños fueron interceptados cuando se desplazaban por esa área sin autorización de la Policía Nacional ni de otras instituciones haitianas. Este hecho plantea interrogantes sobre la coordinación de las tropas internacionales desplegadas en el país por mandato de Naciones Unidas para reforzar la lucha contra las bandas y estabilizar la nación caribeña.
Temor por su vida
El diario señala que informaciones sin verificar apuntan a un desenlace fatal para los cuatro militares. La incertidumbre se agrava en un contexto de violencia extrema: un informe de la ONU reportó que los ataques de las pandillas causaron 1,123 muertes y 440 heridos entre julio y octubre, y continúan sus agresiones contra la población y las instituciones pese a la resistencia de las fuerzas gubernamentales.
«Las bandas violaron a 689 mujeres y niñas durante julio y agosto, el 87% mediante acciones colectivas», detalla el reporte de Naciones Unidas.
La desaparición de estos soldados salvadoreños evidencia la fragilidad de la seguridad en Haití y la complejidad de una misión internacional que enfrenta a pandillas cada vez más organizadas y violentas. Mientras los operativos continúan sin resultados, la comunidad internacional observa con preocupación el deterioro de la situación y el destino incierto de los cuatro militares.






