SANTO DOMINGO.- El 39.7% de los trabajadores dominicanos no cubre la canasta básica familiar con el ingreso de su ocupación principal, según advirtió Francisco Tavárez, director del Instituto de Investigación Socioeconómica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). El dato forma parte del estudio «Cuando trabajar no basta: salarios insuficientes y pobreza laboral en la República Dominicana», elaborado por la Fundación Juan Bosch y la UASD, con la coautoría de Matías Bosch.
Un fenómeno estructural
La investigación utilizó microdatos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del Banco Central y tomó como referencia una canasta de RD$23,268 mensuales para 2025. El indicador considera solo el ingreso del trabajo principal, excluyendo empleos secundarios, remesas y otras ayudas.
«Cuatro de cada diez personas en República Dominicana, su salario de trabajo principal no les da para cubrir la canasta», dijo Tavárez en el programa Francisco Tavárez, que se transmite por los canales 52 y 22, donde fue entrevistado por Manuel Jiménez.
Diferencia con la pobreza monetaria
Tavárez aclaró que esta medición es distinta a la pobreza monetaria oficial, que sí incluye transferencias sociales, pensiones, remesas y alquiler imputado de vivienda propia. Entre 2018 y 2025, la productividad laboral por hora aumentó 33.8%, mientras los ingresos reales por hora solo crecieron 12.8%, según el estudio.
Para el investigador, la brecha muestra que las ganancias de productividad no llegan al trabajador. Lo atribuyó a un modelo basado en incentivos fiscales y bajo costo laboral, y a la débil capacidad de negociación. Señaló que menos del 7% de la fuerza laboral está sindicalizada.
El salario típico
El ingreso laboral mediano se situó en RD$24,169 mensuales en 2025, es decir, la mitad de los trabajadores gana eso o menos. Tavárez explicó que la mediana refleja mejor la realidad que el promedio, que se distorsiona por los salarios muy altos de una minoría.
Formalidad no garantiza bienestar
El director del Instituto de Investigación Socioeconómica advirtió que la precariedad alcanza también al empleo formal. «Tener un puesto formal no garantiza cubrir las necesidades familiares», dijo. También alertó sobre el desfase entre formación y empleo: profesionales en trabajos por debajo de su preparación, mientras empresas no encuentran personal calificado.
Alerta sobre pluriempleo
El investigador cuestionó que aumente la cobertura de programas sociales mientras baja la pobreza monetaria, y planteó posibles problemas de inclusión de beneficiarios. Adelantó que el pluriempleo creció cerca de cuatro puntos porcentuales entre 2020 y 2025. Trabajar en dos empleos reduce el descanso y la vida familiar, advirtió.
«Estamos generando una sociedad precarizada, una sociedad que solo trabaja para sobrevivir», concluyó Tavárez.





