Santo Domingo, RD. A 80 años del ciclón San Zenón, la capital dominicana enfrenta una crisis ambiental sin precedentes: su cobertura arbórea se ha reducido a un escaso 15.4%, mientras que más del 60% del suelo está cubierto por cemento, asfalto y edificaciones. Así lo revela un inventario realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) con apoyo internacional.
Una transformación dramática
La imagen de una Santo Domingo verde, con avenidas flanqueadas por robles, laureles y caobas, es hoy un recuerdo lejano. El auge de las torres y la expansión urbana sin planificación han sepultado el paisaje natural que caracterizaba a la ciudad antes del ciclón San Zenón, ocurrido en 1930.
El estudio del Intec, que combinó imágenes satelitales y mediciones en terreno, advierte que la pérdida de árboles ha tenido consecuencias directas en el aumento de la temperatura y en la intensificación de las inundaciones durante la temporada de lluvias.
«La reducción de la cobertura arbórea no es solo un problema estético; afecta la calidad del aire, incrementa el efecto isla de calor y reduce la capacidad de drenaje natural del suelo», señala el informe.
Consecuencias visibles
Los expertos alertan que la capital es cada vez más vulnerable a eventos climáticos extremos. La escasez de árboles impide la absorción de agua de lluvia, lo que provoca anegamientos repentinos en avenidas y sectores densamente poblados.
- Aumento de temperatura: las zonas con menor arbolado registran hasta 3 grados más que las áreas verdes.
- Inundaciones recurrentes: la impermeabilización del suelo agrava las crecidas.
- Pérdida de biodiversidad: aves y especies nativas ven reducido su hábitat.
Cronología de una pérdida anunciada
La historia de la deforestación urbana en Santo Domingo se remonta a décadas atrás. Estos son algunos hitos:
- 1930: el ciclón San Zenón devasta la ciudad y marca un antes y un después en la fisonomía capitalina.
- Década de 1970: comienza la expansión horizontal sin control de áreas verdes.
- Años 2000: el boom de la construcción vertical sustituye árboles por torres de apartamentos.
- 2026: el Intec presenta el primer inventario detallado que cuantifica la crítica situación.
El estudio concluye que se requiere una política urgente de reforestación urbana y la incorporación de criterios ambientales en el desarrollo inmobiliario. De lo contrario, la capital dominicana seguirá perdiendo el pulmón verde que alguna vez la distinguió.






