Artículo de Opinión | La crisis que vive Haití ha alcanzado niveles sin precedentes. Amplias zonas del país permanecen bajo la influencia de bandas armadas que han sembrado el miedo, provocado desplazamientos masivos y debilitado aún más las instituciones haitianas. La población civil es la principal víctima de una tragedia que parece no encontrar solución definitiva.
Una crisis que desborda fronteras
Ante este complejo escenario, han surgido preocupaciones en República Dominicana sobre la posibilidad de que aumente la presión migratoria en la frontera y de que algunos sectores internacionales planteen la figura de refugiados haitianos como respuesta a la crisis.
Desde esta perspectiva, muchos dominicanos entienden que el país no está en condiciones de asumir una nueva carga migratoria. Argumentan que la prioridad del Estado debe ser garantizar la seguridad nacional, proteger las oportunidades para sus ciudadanos y mantener el control efectivo de la frontera.
La experiencia internacional y el límite de los vecinos
La experiencia internacional demuestra que los conflictos internos de una nación no pueden ser resueltos trasladando sus consecuencias a los países vecinos. Para numerosos sectores de la sociedad dominicana, la solución de la crisis haitiana debe surgir del compromiso de la comunidad internacional, de las autoridades haitianas y de los organismos multilaterales con capacidad para intervenir y apoyar la recuperación institucional de Haití.
"La prioridad del Estado debe ser garantizar la seguridad nacional, proteger las oportunidades para sus ciudadanos y mantener el control efectivo de la frontera".
El espejo de El Salvador
Al mismo tiempo, algunos observadores citan el caso de El Salvador bajo la gestión del presidente Nayib Bukele, cuyo gobierno emprendió una ofensiva contra las pandillas y logró recuperar territorios anteriormente controlados por grupos criminales. Aunque las realidades de ambos países son distintas, consideran que la seguridad, el fortalecimiento institucional y el control del territorio son elementos indispensables para cualquier proceso de estabilización.
Soberanía y principios humanitarios
La República Dominicana tiene derecho a definir y aplicar sus políticas migratorias de acuerdo con sus leyes y sus intereses nacionales. Sin embargo, también enfrenta el reto de mantener un equilibrio entre la defensa de su soberanía y el respeto a los principios humanitarios que caracterizan a toda sociedad democrática.
Un desafío regional que exige compromiso
La crisis haitiana sigue siendo uno de los mayores desafíos de la región. Su solución requiere acciones concretas, voluntad política y el compromiso de la comunidad internacional, evitando que el peso de una tragedia nacional recaiga exclusivamente sobre los hombros de la República Dominicana.
Por Genofóntes Urbáez - Minuto Cero RD






