SANTO DOMINGO.- República Dominicana se posiciona entre los países de América con los precios más elevados de la gasolina, al alcanzar 1,56 dólares por litro, por encima del promedio regional de 1,44 dólares, de acuerdo con datos de la plataforma especializada GlobalPetrolPrices correspondientes al 26 de octubre.
Un precio superior al promedio continental
El monto equivale a unos 5,93 dólares por galón y se mantiene elevado pese a los subsidios que el Gobierno dominicano aplica semanalmente para contener el impacto de las cotizaciones internacionales sobre los consumidores.
Según un análisis difundido por el periódico económico El Dinero, los impuestos representan alrededor del 40 por ciento del costo final de los combustibles en el país, mientras que la volatilidad cambiaria y las presiones sobre el mercado energético añaden factores de tensión.
"Los impuestos representan alrededor del 40 por ciento del costo final de los combustibles en República Dominicana", señala el análisis de El Dinero.
Escenario continental
La situación dominicana se inscribe en un contexto continental marcado por el aumento de los precios del petróleo. El promedio mundial de la gasolina alcanzó 1,59 dólares por litro al 5 de octubre, un incremento interanual del 19,38 por ciento, según los datos citados por la publicación.
Entre los países americanos, Uruguay encabeza la lista con 2,25 dólares por litro, seguido de Barbados, con 2,12. También aparecen Cuba (con un bloqueo energético impuesto por Estados Unidos), Belice, Bahamas, Costa Rica y Perú con cotizaciones superiores a las de República Dominicana. Chile y México completan los primeros 10 puestos, con 1,54 y 1,51 dólares por litro, respectivamente.
Factores geopolíticos y presión sobre los hogares
El encarecimiento está relacionado con las tensiones en Oriente Medio, particularmente el conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz y los riesgos para la infraestructura petrolera de Arabia Saudita.
Para economías dependientes de las importaciones de derivados, como la dominicana, estas fluctuaciones representan una presión adicional sobre el gasto de los hogares, el transporte y los costos de producción.






